Comentario sobre la jornada “Las bibliotecas públicas y las redes sociales”

mayo 19th, 2012 § Dejar un comentario

Fuente: https://twitter.com/#!/_apei

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Algo ha quedado claro por unanimidad en las charlas de ayer organizadas por APEI en la Biblioteca de Asturias: las redes sociales no son un fin en si mismo sino un medio para complementar la actividad tradicional de la biblioteca y, en definitiva, ser reflejo del quehacer diario de nuestro centro. El ejemplo más evidente de ello es esa certidumbre, un tanto incómoda, de la disponibilidad total de la biblioteca para con los usuarios, ese 24 x 7 que tanto miedo da pero que se ha hecho plausible con las redes sociales y que realmente es el horario total al que se debe aspirar si de verdad queremos que la biblioteca sea un pilar social básico. La información depende del momento en que se manifiesta o se requiere, la inmediatez de las redes sociales es el arma que las bibliotecas deben tener si quieren ser el servicio de información por excelencia. Cabe lamentarse porque esto no se haya percibido antes de, cuando nuestra profesión hubiera ganado muchos puntos abriendo los centros durante más tiempo.

Los problemas planteados en las charlas, derivados del uso de las redes sociales son:

1º compaginar ambos mundos, encontrar el equilibrio en el trabajo diario para invertir tiempo tanto en las labores clásicas en la propia biblioteca como la experimentación que exigen estos nuevos medios.

2º determinar la rentabilidad de esa inversión a través de la mensura (formal: reflejada en las estadísticas) o la observación (informal: reflejada en las impresiones personales) para poder seguir usando o no las herramientas. Subyace en este punto el preguntarse (otra vez) por la finalidad y los objetivos de la biblioteca porque ello determina el trabajo a realizar y si se ha cumplido o no.

3º la obsolescencia de los planes de estudio en biblioteconomía, que el alumno salga titulado sin una mentalidad protecnológica y dispuesto a agarrarse al devenir de las innovaciones tecnológicas.

Ana A. Zarabozo, de la biblioteca de Piedras Blancas,  incidió en la complementación de las redes sociales con la actividad diaria de la biblioteca. Mostró y aportó ideas para la innovación utilizando Facebook, Twitter, Pinterest y abogó por que haya al menos una planificación de ciertos puntos básicos en la implementación de las redes sociales.

Fernando Juárez , de la biblioteca de Muskiz, sostuvo que la primera red social es la biblioteca y que ésta debe ser el puente entre el usuario y sus necesidades. Ligeramente escéptico en cuanto Facebook como red social a usar en la biblioteca (ley de protección de datos regulera, compartimento estanco dentro de la red, etc. ) y consciente del potencial de Twitter tanto como red social para uso profesional como personal, Juárez también aboga, aunque menos, por la necesidad de planificar la adopción de las redes sociales, realizar el análisis DAFO, cuidar el tono de la biblioteca en la red, etc.

Juan Miguel Menéndez Llana, de la Biblioteca de Asturias, explicó el recorrido de la Biblioteca de Asturias en su experiencia con Twitter y cómo han ido cambiando los objetivos del perfil del centro en función del uso de la herramienta. Ha dicho algo muy interesante sobre la horizontalidad de la posición en las redes (el bibliotecario ya no es el que tiene la sartén por el mango sino que hay un tú a tú); y sobre todo acerca de la importancia de evitar un uso exclusivo de las herramientas como tablones de marketing.

En medio se han apuntado fugaz o distendidamente muchos otros temas interesantes que seguro podrían tener cabida en futuros diálogos: el uso (y abuso) de cacharritos tecnológicos (smartphones, tablets, etc.) por parte del bibliotecario, la evaluación de la actividad bibliotecaria, una ligera referencia a la función social de la biblioteca, etc.

Mi enhorabuena a los ponentes y por supuesto a la organización ¡A seguir ofreciendo más!

Jornada  “Las bibliotecas públicas y las redes sociales”

Organizada por APEI en colaboración con la Biblioteca Pública de Asturias

Lugar, fecha y hora: Biblioteca Pública de Asturias. 18 de mayo. 17:30

Hashtag: #apeisocialbiblio

La biblioteca ¿autónoma?

marzo 6th, 2012 § Dejar un comentario

El trabajo en la biblioteca pública me recuerda a una idea de Erich Fromn que hace tiempo leí en El progreso decadente: repaso al siglo XX de Luis Racionero:

“Según él [Erich Fromm], el hombre moderno, liberado de los lazos de la sociedad tradicional, la cual le daba seguridad pero le constreñía, no ha logrado la libertad en el sentido de autorrealización, o sea, el desarrollo de sus potencialidades intelectuales, emocionales y sensuales. La libertad, aunque le ha traído independencia y racionalidad, lo ha aislado y, por otra parte, le ha hecho sentirse angustiado e impotente. Esta soledad es insoportable, las consecuencias que trae son o bien escapar de la libertad echándose en brazos de nuevas dependencias y sumisiones, o bien avanzar hasta el pleno desarrollo de sus potenciales como individuo.”

Haciendo un esfuerzo por extrapolar la libertad del individuo a la libertad institucional podemos decir que tampoco la biblioteca pública, y así tantas otras entidades, ha logrado la autorrealización en el sentido de que las decisiones en su funcionamiento están siempre supeditadas en mayor o menor medida a distintos factores que frenan su autonomía y, lo que es peor, su desarrollo:

1. Jerarquía, apenas red

Una biblioteca pública se sustenta económica y funcionalmente porque pertenece a un entramado mayor, al sistema bibliotecario inmediato que es la red de bibliotecas municipales (si es el caso) y a un sistema más amplio que es la red de bibliotecas públicas. A estas redes quizá debiéramos apellidarlas jerárquicas porque funcionan siendo vertebradas por un eje de decisiones que se mueve de arriba a abajo y que en pocas ocasiones permiten una autonomía eficaz de la biblioteca como punto de encuentro final con los usuarios. Esto no es un problema per se, una mala coordinación en la cabeza del sistema, la comunicación deficiente o la ausencia de normativa propician un escenario de amordazamiento para la biblioteca lo que se traduce a su vez en un servicio deficiente y, en consecuencia, en un empobrecimiento de su imagen. Y vuelta a empezar

2. Usos y costumbres

Fuente: http://mardekippel.blogspot.com/

Cuesta mucho modificar un hábito sobre todo cuando éste tiene base en la incercia, el acomodamiento o la vagancia. Los bibliotecarios conocemos muy bien la tierra de nadie donde se situa nuestro perfil profesional en la visión que la sociedad tiene de nosotros. El ciclo desprofesionalizador se realimenta cuando no se aspira a ofrecer un servicio de calidad, cuando las costumbres nocivas no se modifican para abrirse a una visión nueva de la biblioteca. Desde la negativa a introducir la biblioteca en el mundo digital hasta la idea de con esto basta y sobra a que nos acogemos sabiendo que la ausencia de un rédito económico nos convierte en un servicio social poco ambicioso y gris. No debería de ser así, la biblioteca ha de crecer y para ello debe cambiar y debe cambiar incluso lo que no deja de ser gestos simples, imágenes, estética, lavados de cara, cuestiones que apercibidas por el usuario ayuden a dignificar un poco más nuestra figura.

Cuando la biblioteca está de manos atada para tomar sus propias decisiones la dinámica no cambia y el servicio sigue estancado en la segunda o tercera división de los servicios a la comunidad. El ostracismo profesional se agrava.

3. Comunicación

Interna: se traduce en coordinación de los servicios, transparencia, inclusión de normativas en la praxis, libertad para la cooperación de las bibliotecas con otros agentes sociales, etc. Es esencial aunque, en cierta manera, con ello sacrificamos la independencia utópica con que soñamos todos los bibliotecarios.

Externa: Posibilita que la comunidad dialogue con la biblioteca y que ésta proyecte la imagen que aspira realmente a tener. El usuario conoce la labor bibliotecaria, los estudios bibliotecarios, el potencial del bibliotecario como experto en gestión del conocimiento. La comunicación externa de nuestros centros adolece de marketing precisamente porque hay una tendencia a la invisibilidad, a la no ambición, al complejo.

Conclusión

Pensar que la biblioteca puede funcionar aislada es un sinsentido porque por supuesto necesitamos jerarquías y necesitamos usuarios y necesitamos logística. Pero sin el compromiso de las partes involucradas de uno u otro modo en nuestro trabajo nuestra entidad seguirá siendo algo vago y prescindible, algo manejado desde fuera por quienes no pisan las trincheras y, por lo tanto, desconocen los obstáculos de la profesión.

Por eso, y esto es un tópico, en nuestras manos está no delegar nuestra voz sino usarla para hacernos oir o dar un golpe en la mesa para comenzar a reivindicar la seriedad de nuestro oficio lejos de clichés primitivos y la imagen vulgar que tanto trabajo no está costando quitarnos de encima.

Bibliografía

RACIONERO, Luis. El progreso decadente: repaso al siglo XX. Madrid: Espasa Calpe, 2000. 209 p. ISBN: 84-239-6646-1

Los niños son de todos Biblioteca o guardería

febrero 8th, 2012 § Dejar un comentario

Un comentario entre bambalinas me ha hecho reflexionar sobre cierta función que, sin pretenderlo, han adoptado las bibliotecas públicas: los niños son de todos, que los cuiden un poco, en palabras de una madre (o una abuela) que esperaba a la puerta de la biblioteca la finalización de un taller de animación a la lectura. Entonces me ha asaltado la pregunta ¿son las bibliotecas públicas también guarderías?

La programación de actividades infantiles en la biblioteca bien sea a cargo de un profesional dinamizador, bien a cargo del propio bibliotecario, tiene como consecuencia que en muchas ocasiones los padres se despreocupen de los pequeños dejándolos al cuidado del personal del centro. Es decir, los familiares traen y recogen a los niños de la biblioteca siendo estos, entre medias, responsabilidad del bibliotecario. Pensar en ello como una licencia excesiva por parte de los padres puede parecer ciertamente conservador sobre todo si a la consideración de la biblioteca como lugar de aprendizaje, diálogo, convivencia y esparcimiento sumamos las misiones, que en un marco ideal, casi tácito, hacen de nuestros centros espacios de una libertad casi utópica donde se permite prácticamente todo.

La biblioteca pública no es la biblioteca de escuela, lugar donde tradicionalmente los niños y niñas se quedan a cargo del profesorado. La cuestión es si debe serlo. ¿Debe la biblioteca pública asumir roles de guardería y escuela?

En los últimos tiempos existe un debate acalorado sobre quién debe soportar el peso de la educación cívica de los niños. La figura se podría decir que negligente de algunos padres en lo que respecta a la educación de sus hijos se manifiesta claramente cuando el padre o la madre desatienden ya no la vigilancia de los pequeños sino su propia participación (la de los padres) en la experiencia educativa. La cesión de la tutela en manos de otros difícilmente va a producir un desarrollo educativo equilibrado en el sentido de que todos los ámbitos que rodean al niño o niña participen en el proceso .

Puede que la solución esté en manos de la propia biblioteca que siempre podrá programar actividades (talleres, charlas, exposiciones, cursillos, etc.) orientadas a los padres para que éstos permanezcan en el centro durante el mismo tiempo que lo hacen los críos.

De todos modos, y si es verdad que los niños son de todos, de todos debe ser también la responsabilidad educativa de los mismos pero personalmente creo que la biblioteca, en cuanto a vigilancia, no debe asumir ni más ni menos peso que el que le confiere la deontología profesional a la que aspira, plasmada en varios documentos fundamentales.

Pararse a pensar

febrero 3rd, 2012 § Dejar un comentario

Ciertamente, es imprescindible no refugiarse en un sinfín de actividades para desatender los asuntos cotidianos, las venturas y desventuras de la vida, afrontar el hambre, la miseria, el dolor, la pobreza, el sufrimiento y la ignorancia del mundo. Es preciso combatirlos, por supuesto también mediante la cultura y la educación, con la acción que es pensamiento, con el pensamiento que es acción. En esto no ha de haber excusas. Pero, una vez más, ello exige la tarea de pensar.

Ángel Gabilondo

Ángel Gabilondo (ex-ministro de educación) ha inaugurado esta semana un blog en El País. Definido su espacio como “de reflexión, de pensamiento sobre la dimensión social y política de los asuntos públicos, sobre la educación, la Universidad, la formación y la empleabilidad” El salto del ángel lleva de momento tres entradas en las que el filósofo se ha volcado en reivindicar precisamente la actividad saludable y anacrónica que es el ejercicio de la mente.

No es para menos. La acción, impulsada casi siempre sin reflexión, a la que nos somete un ritmo de vida frenético lleva a menudo a la improductividad en el trabajo e irremediablemente  a los problemas en la comunicación en lo personal y también en lo laboral. Confundir el pragmatismo con lo inmediato es sin duda la enfermedad de nuestros días, ese ansia violento de cortoplacismo que lo contamina todo y de manera alarmante la actuación política y económica.

Promover lo contrario es ir a contracorriente y por ello Gabilondo es un rebelde que ataca el utilitarismo y apuesta por la reflexión y la pausa, defiende el uso de la razón para echar lazos y así poder entender lo que sucede a nuestro alrededor y a partir de ahí llevar a cabo la acción, una acción pragmática en última instancia que genere cambios en los mecanismos deficitarios de la sociedad, que no son pocos.

La ejecución sin pensamiento es violencia y dejación, dice el filósofo. Quizá ha llegado la hora en que debamos ser más selectivos, en lo material, en lo informacional, en la lectura, en la elección de disciplinas, para que la necesidad irrefrenable de hacerlo todo no acabe por obligarnos a no conseguir nada.

“Rebelarse contra la relevancia Cómo encontrar lo que buscamos y no lo que Google cree que buscamos”

enero 30th, 2012 § Dejar un comentario

http://healthyhuman.net/sh_profile7.gif

Jose Antonio Merlo Vega ha publicado en IWETEL algunos consejos para optimizar las búsquedas en Google evitando la personalización de los resultados. El decálogo está especialmente indicado para la búsqueda objetiva de información, es decir, para los profesionales de la información.

Copio y pego (y cito):

Rebelarse contra la relevancia
Cómo encontrar lo que buscamos y no lo que Google cree que buscamos

por José Antonio Merlo Vega

Las políticas comerciales de Google están incidiendo negativamente en la 
pertinencia de los resultados de las búsquedas. Esto se debe a que el 
concepto de relevancia ha cambiado en aras de la personalización de los 
resultados, algo que perjudica directamente a la búsqueda objetiva, la 
que se realiza desde los centros de información. Priorizar los 
resultados que los buscadores consideran que se ajustan a nuestras 
preferencias dificulta la verdadera pertinencia de las consultas, la que 
obtiene resultados precisos y que responde a la intención de la 
búsqueda. Google siempre destacó por su eficiencia, algo por lo que 
consiguió situarse como la herramienta por excelencia para la 
recuperación de información disponible en Internet (1). Los sucesivos 
cambios en los algoritmos de recuperación y la anunciada orientación de 
los resultados hacia las preferencias personales repercuten directamente 
en las estrategias de interrogación que se deben emplear para conseguir 
resultados objetivos y, por tanto, localizar los datos o archivos que 
realmente se necesitan.

La relevancia ya no consiste en ofrecer los resultados que se 
corresponden con lo que buscamos, sino lo que lo que las herramientas 
que empleamos para buscar información estiman que es lo que más se 
ajusta a nuestras supuestas preferencias, junto a aquello que creen que 
nos puede interesar en virtud de nuestro perfil: noticias, fotos, 
vídeos, etc. No se ofrece lo que buscamos, sino lo que se cree que 
buscamos. Pero, cuando se busca información desde servicios 
bibliotecarios de referencia o desde cualquier unidad documental, la 
recuperación debe estar lo más alejada posible de preferencias 
personales. Los profesionales de la información deben ser expertos en 
recuperación de información, por lo que tienen que ser conscientes de 
que las lógicas de los buscadores han cambiado y de cómo ahora nuestras 
competencias pasan por conseguir identificar relevancia con pertinencia, 
no con preferencias. En definitiva, se trata de saber que, si empleamos 
Google, la forma de buscar debe ser diferente, más elaborada, porque 
distintos son ahora los resultados, menos objetivos. Periódicamente 
Google informa de los cambios en sus algoritmos de recuperación (2), 
cada vez más orientados hacia la personalización de los resultados, 
buscando ajustarse a las preferencias de quien realiza la consulta, es 
decir, a lo que Google cree que nos interesa basándose en la información 
que tiene de nosotros. Además, las nuevas políticas de privacidad de 
Google (3), que tendrán efecto desde el 1 de marzo de 2012, buscan 
profundizar aún más en la obtención de resultados subjetivos, al unir la 
información que, como usuarios de cuentas de Google, hemos dejado en sus 
servicios: contenidos de nuestros correos electrónicos en Gmail, vídeos 
vistos en YouTube, historial de búsqueda almacenado, canales RSS en 
Google Reader, perfiles de Google + y conexiones en redes sociales, 
aplicaciones Android descargadas, etc. Las nuevas políticas apuntan a un 
proceso de "desdoscerización", donde la inteligencia colectiva sigue 
siendo un motor de la web, mayor todavía con las posibilidades de la 
comunicación móvil, pero donde las preferencias interesan como mercado 
potencial, como escaparate de tendencias, necesidades que cubrir y 
productos que vender.

La denominada por la empresa Google como "experiencia Google para los 
usuarios", de evidente inspiración mercantil, es contraria en principio 
a lo que podemos etiquetar como "experiencia Google para profesionales 
de la información", quienes siempre deben partir del principio de 
objetividad en la recuperación de la información. La parte positiva es 
que estos cambios devuelven el protagonismo a los expertos en 
información, obligados a dominar la extracción de información de forma 
adecuada. Ahora ya no se trata de conocer todos los operadores y sus 
combinaciones, sino que lo importante es entender cómo funciona Google, 
para personalizar la consulta, no los resultados de las consultas, para 
buscar de forma precisa, para que la relevancia sea igual a la 
pertinencia y para que lo encontrado se corresponda con la buscado. 
Hagan la prueba y busquen, por ejemplo, la nueva edición de un informe 
de un organismo. Si realizamos la consulta basándonos en la experiencia 
de usuario de Google, encontraremos noticias, páginas creadas hace 
tiempo, imágenes, productos en venta o conversaciones de redes sociales, 
por lo que se hace necesario filtrar la información desde el inicio, 
empleando las herramientas avanzadas que tanto Google como los 
navegadores y otras aplicaciones permiten; para ello, en este artículo 
se ofrecen algunos consejos para profesionales de la información que 
quieran rebelarse contra el falso concepto de relevancia y encontrar de 
forma ágil lo que se esté buscando.

Diez consejos para la recuperación objetiva de información

1. Busca de forma anónima. El anonimato debe ser el punto de partida. Es 
aconsejable realizar las consultas sin sesiones abiertas con cuentas de 
Google. Si se accede a un buscador o servicio previa identificación, las 
consultas se irán almacenando y paulatinamente los resultados se irán 
ajustando al historial de búsquedas. Si se busca algo diferente, se 
tardará más en encontrarlo, ya que al personalizarse los resultados, 
Google siempre intentará ofrecer lo más parecido a las búsquedas 
anteriores. No conviene buscar con cuentas de Google abiertas, aunque 
siempre se pueden eliminar los resultados acumulados, como se mostrará 
más adelante.

2. Usa la búsqueda avanzada. Los formularios en los que se combinan los 
términos de búsqueda para ajustar los resultados son un recurso 
esencial. El hecho de que sean sistemas clásicos no los convierte en 
obsoletos y siguen siendo la mejor forma de diseñar estrategias de 
interrogación. Aunque está activa, Google ya no enlaza claramente su 
útil búsqueda avanzada, que permite delimitar aspectos como consultar 
por frases, limitar los resultados a servidores específicos o elegir el 
formato de la información buscada. En recientes cambios de la interfaz 
principal de Google se eliminó el acceso directo a esta herramienta, que 
está disponible en http://www.google.es/advanced_search.

3. Usa operadores de precisión. El valor de los operadores para la 
recuperación pertinente no es tampoco nada nuevo y está en la base de 
cualquier buscador eficaz. No obstante, ante los constantes cambios en 
los algoritmos de Google, cada vez se hace más necesario completar la 
consulta con algunos operadores, especialmente con aquellos que permiten 
realizar búsquedas literales (texto entre comillas), limitar la consulta 
a servidores concretos (site:servidor), elegir formatos de archivo 
(filetype:tipo de archivo) o excluir términos (-término1 - término2). La 
información sobre los operadores de Google, en especial los empleados en 
la búsqueda avanzada, se puede conocer desde su página de ayuda: 
http://www.google.es/intl/es/help/features.html.

4. Usa los filtros. Google ofrece diversas opciones para seleccionar 
páginas alojadas en servidores de un área geográfica, en una lengua o en 
una fecha, por ejemplo. Estas posibilidades se ofrecen en un menú 
lateral y son útiles para delimitar los resultados. Por defecto, ofrece 
datos cercanos a nuestra ubicación, por lo que conviene modificar esta 
información por un área global. De igual forma, Google permite 
seleccionar tipos de información: noticias, imágenes, libros 
digitalizados, etc., a partir de un menú que muestra en la parte 
superior de los resultados. El uso de los filtros se realiza de forma 
posterior a una consulta; en primer lugar, se debe ejecutar una búsqueda 
a través del formulario inicial de Google, para después filtrar los 
resultados con las diferentes opciones del menú lateral, precisando 
fechas, idiomas o lo que se considere, o del menú superior, limitando la 
consulta a imágenes, vídeos, libros o el formato de la información que 
necesitemos.

5. Usa la búsqueda textual. La relevancia, tal como la entienden los 
profesionales de la documentación, pasa por ajustar los resultados a los 
términos de búsquedas. El algoritmo de recuperación de Google se fue 
alejando de este principio, pero, consciente esta empresa de que era 
necesario articular un sistema para localizar información por términos, 
en noviembre de 2011 puso en funcionamiento Verbatim (4), que sirve para 
obligar a que la recuperación de los términos buscados se realice de 
forma textual, dando prioridad a las palabras sobre las preferencias. La 
opción Verbatim se encuentra en el menú lateral de los filtros de los 
resultados de una consulta, bajo las opciones Más herramientas - Todos 
los resultados.

6. Elimina la información personal. Para conseguir la despersonalización 
de los resultados es necesario borrar cualquier indicio de nuestras 
consultas anteriores, aunque en casos de centros de información 
especializados puede ser de interés mantener preferencias de resultados. 
Tanto para eliminar la información completamente, como para mantener 
exclusivamente la que se considere pertinente, será útil consultar el 
panel de control de Google, donde se almacenan tanto el historial de 
consultas como la configuración de los servicios que empleemos. Desde 
este panel se ofrece la opción para modificar la información personal, 
borrar algunas páginas o eliminar el historial web de forma completa. El 
panel de control se encuentra en http://www.google.com/dashboard.

7. Elimina las preferencias de anuncios. Entre las novedades más 
discutidas del buscador Google está la personalización de la publicidad 
que se ofrecerá junto a los resultados de las consultas y que se 
modificará en función de nuestras preferencias. Si bien esta estrategia 
comercial es incontestable, sin embargo repercutirá en los resultados, 
que también se verán orientados hacia nuestros gustos o anteriores 
consultas. Para conseguir resultados limpios de información personal, lo 
más conveniente es que no se conozcan nuestras preferencias. Google nos 
facilita esta operación, permitiendo desactivar la generación de la 
cookie que alberga estos datos o accediendo a las preferencias 
almacenadas, desde donde pueden ser borradas. El administrador de 
preferencias de anuncios de Google está en 
http://www.google.es/ads/preferences.

8. Elimina el historial del navegador. Los navegadores permiten que se 
eliminen los datos de navegación, ya sea el historial de las páginas 
vistas, las cookies que se han ido cargando en la sesión, las 
contraseñas empleadas u otros datos almacenados durante el uso del 
navegador. A menudo las páginas visitadas se toman como fuente de 
información para posteriores resultados, por lo que, si queremos 
realizar búsquedas anónimas, es aconsejable bien configurar el navegador 
para que elimine toda la información al término de cada sesión o bien 
realizar una limpieza manual de los datos de las consultas: historial, 
caché, cookies, preferencias, autocompletar, etc.

9. Vacía la memoria caché. Para una eliminación integral de la 
información personal, datos de páginas visitadas o cualquier otra 
actividad realizada con los dispositivos que empleemos para buscar 
información, el complemento idóneo es el borrado de la memoria caché de 
la CPU, donde se almacenan rutinas de las aplicaciones y datos de 
navegación. No se trata de una operación directamente vinculada con la 
mejora de resultados de las consultas en sistemas automatizados, pero  
vaciar esta memoria permite iniciar búsquedas asegurándose de que no hay 
datos almacenados que interfieran en la posible personalización de los 
resultados. Un programa gratuito con probado rendimiento para el borrado 
de la memoria caché y las rutinas innecesarias es CCleaner, que se puede 
descargar desde http://www.piriform.com/ccleaner.

10. Diversifica los recursos de información. Hay fuentes específicas 
para cada tipo de información, por lo que un profesional no precisa 
partir siempre de buscadores para localizar aquellos datos o documentos 
que necesita. La formación y la experiencia enseñan a seleccionar las 
fuentes de información más útiles, que debemos organizar para acceder a 
ellas de forma ágil. Es esencial disponer de un sistema de 
administración de recursos, para los que son especialmente útiles los 
servicios de favoritos sociales (Delicious, Diigo) y los escritorios 
virtuales (Netvibes, Protopages). Para la gestión de recursos de 
información cada vez son más recomendables herramientas como Zotero o 
Mendeley, por su versatilidad para describir cualquier tipo de recurso y 
por las posibilidades de sincronización de los datos en servidores en la 
nube, en instalaciones locales o en aplicaciones móviles. Esto mismo 
ocurre con el navegador Mozilla Firefox, que también es una opción para 
la gestión de los favoritos y la sincronización de los recursos en 
diferentes dispositivos.

Google es la herramienta de recuperación de información de mayor valor, 
pero su creciente adaptación de los resultados a criterios comerciales, 
basados en una supuesta adecuación de los enlaces ofrecidos a las 
preferencias de los usuarios, está dando como resultado que sea 
necesario filtrar la información, emplear con frecuencia operadores o 
modificar las consultas para conseguir los resultados que se buscan. El 
anonimato en la recuperación de la información es el medio para la 
consecución de resultados objetivos. Google quiere conocer a sus 
usuarios para afinar los resultados y darles mejor servicio, pero los 
profesionales de la información debemos conocer a Google para obtener 
los resultados que buscamos y para que este potente buscador esté a 
nuestro servicio.

Notas
(1) Google explica su evolución mediante una nota en su blog oficial del 
21 de noviembre de 2011, en la que incluye un vídeo y un gráfico con una 
línea de tiempo muy aclaratorios. The evolution of search in six 
minutes: 
http://insidesearch.blogspot.com/2011/11/evolution-of-search-in-six-minutes.html.
(2). Inside Search: The official Google Search blog es el canal de 
comunicación desde el que se informa de las novedades del buscador: 
http://insidesearch.blogspot.com.
(3) Google unificará el 1 de marzo de 2012 las políticas de privacidad 
de sus servicios, que los usuarios están obligados a aceptar si quieren 
seguir usándolos: http://www.google.com/intl/es/policies.
(4) Verbatim fue presentado por Google el 15 de noviembre de 2011 en la 
nota de su blog titulada Search using your terms, verbatim: 
http://insidesearch.blogspot.com/2011/11/search-using-your-terms-verbatim.html.

José Antonio Merlo Vega
Miembro del grupo ThinkEPI
Profesor Titular y Director del Servicio de Bibliotecas de la 
Universidad de Salamanca

 

Sobre la hiperproducción de libros, la selección para leer y el tamiz de las ideas

enero 15th, 2012 § 1 comentario

A principios del cuarto año de carrera, es decir, del primer año de la licenciatura, el carácter excesivamente técnico de algunas asignaturas hizo que me plantease seriamente la pertinencia (por no decir con cierta vergüenza, la necesidad) de seguir con unos estudios, que en ese sentido tan técnico, poco o nada me iban a aportar en mi futuro profesional.

http://www.qualiaglobal.com

Fuente: http://www.qualiaglobal.com/

En los albores del curso yo ya renegaba de las bondades de la estadística, de la lógica subyacente a los algoritmos informáticos y, especialmente, de la mecánica del envío de paquetes de información a nivel de bit, por poner un ejemplo de la profundidad, casi absurda, con que se abordaba la informática en algunas asignaturas de una licenciatura en Documentación. Ni que decir tiene que primero recapacité y después rectifiqué mi postura y seguí adelante y ahora no me arrepiento ni mucho menos de haberlo hecho de esta manera. En ese proceso de cambio de mentalidad participó de manera fundamental una charla que mantuve con dos profesores una mañana, no recuerdo con exactitud qué fecha, quizá a finales de 2009. Curiosamente ninguno de los profesores me impartía clase ese curso. Entre los dos me convencieron de que algunas asignaturas si bien no eran fundamentales hacían, no sé cómo lo dijeron y tampoco sé muy bien cómo expresarlo ahora, de relleno al modo que se rellenan los encofrados en las obras o como el rejunte con que se unen los azulejos de los baños. Visto así esas asignaturas eran importantes porque en cierta manera sustentaban a otras y también a la formación universitaria en general en toda una serie de aspectos (desde la organización y el flujo de trabajo hasta los propios contenidos de las materias). En aquella charla recuerdo haber manifestado algo así como que no soportaba la idea de estar gastando mi tiempo en algo tan específico aunque aceptaba el hecho de que ello también suponía estar aprendiendo cosas aunque fuera de forma inconsciente. Y así llego a uno de los meollos de la cuestión. En la vida hemos de hacer muchísimas acciones, desde lavarnos los dientes tres veces al día hasta echarle gasolina al coche, cuyo incumplimiento no nos quita de vivir pero llevarlas a cabo nos hace ciertamente la vida más fácil. Son actividades fundamentales, gregarias, al servicio de una actividad superior que es el propio vivir. Es todo ese grano que aunque parezca inútil subterráneamente es sumatorio (¿o no?) La dinámica de este, digamos sacrificio organizativo, se da a muchos niveles pero a mí me interesa especialmente reflexionar sobre uno o dos de ellos: fundamentalmente el acceso, tratamiento y asimilación de la información en todas sus formas, en concreto el fenómeno de la lectura. Un fragmento de 2666 de Roberto Bolaño:

“Una vez llegó con veinte kilos. Y ella no dejó ni uno sin leer y de todos, sin excepción, extrajo alguna enseñanza. A veces leía revistas que llegaban de Ciudad de México, a veces leía libros de historia, a veces leía libros de religión, a veces leía libros leperos que la hacían enrojecer, sola, sentada a la mesa, iluminadas las páginas con un quinqué cuya luz parecía bailar o adoptar formas demoniacas, a veces leía libros técnicos sobre el cultivo de viñedos o sobre construcción de casas prefabricadas, a veces leía novelas de terror y de aparecidos, cualquier tipo de lectura que la divina providencia pusiera al alcance de su mano, y de todos ellos aprendió algo, a veces muy poco, pero algo quedaba, como una pepita de oro en una montaña de basura, o para afinar la metáfora, decía Florita, como una muñeca perdida y reencontrada en una montaña de basura desconocida”

http://api.ning.com/files/AFDuzCLR5IFBsWKtBbjcmx0-sGpCtDQktirkdwPhti2QJy8miatyEMl6Xx-KqeIH1l5A8uC7QBtrDL7TA1Ax9V6*A-Qa1bnR/toomanybooks.jpg

Fuente: http://api.ning.com

La lectura es en su primera fase, y hoy más que nunca, una selección. Hemos de elegir un libro entre todas las posibilidades de que disponemos. El acceso cada vez más fácil a literatura de entretenimiento hace que la famosa larga lista de libros pendientes esté abocada a un criterio discriminador, por muy básico que este sea. En cada uno de los lectores (y ya no hablemos del internauta, por llamar de alguna orma al lector web) hay, por tanto, un bibliotecario en potencia, un higienista como diría Ortega y Gasset, que ha de moverse en una jungla de información para poder elegir escrupulosamente con el fin de extraer provecho de las lecturas. Provecho, polémica palabra en este contexto tan diversificado ya que existe, me imagino que desde hace bastante tiempo, un latente debate sobre el utilitarismo de la lectura (y ya no me atrevo mencionar el del arte en general) Para simplificar consideremos el gozo de leer como una utilidad ya que la literatura también es formadora y lo que extraemos de ella de alguna forma repercute en nuestra realidad. Esa utilidad, sigo, exige rentabilidad porque todo lector va a poder leer, por desgracia, tan solo un número finito de libros a lo largo de su vida. A mi modo de entender esta limitación debe ser cuidadosamente tenida en cuenta. Siempre sospecho de los que se manifiestan devoradores no sólo de libros sino también de cualquier libro (o incluso folleto y cualquier documento menor) que caiga en mis manos. Esa actitud, aunque me es ajena, me resulta bastante absurda e incluso irresponsable.

Y como en toda reflexión siempre asoma alguna contradicción aquí ya tenemos la primera. Lo que sigue es mi esfuerzo por tratar de armonizar sus partes:

Por un lado tenemos algo, bastante irrefutable, que sostiene que toda lectura, pasada por el colador de la memoria, de los prejuicios, de la ignorancia e incluso de la censura, deja una pepita de oro que ha de ser aprovechada entre todo lo demás. Ese restante, la esencia de la lectura por llamarlo de alguna manera, lo que anteriormente constituía toda esa actividad gregaria necesaria para vivir (y en la lectura, para la razón por la que leemos, sea cual sea) permanecerá en la memoria consciente o inconsciente de cada uno. Es el fruto del sacrificio.

Por otro lado tenemos el ruido, el exceso abrumador de información que nos obliga a la selección para no perder tiempo en lecturas vacuas o que no nos resulten suficientemente útiles, el reverso de la afirmación anterior o (permitid la pedantería) el acto lector apriorístico. De esto saben mucho los documentalistas porque han de trabajar continuamente en base a unas necesidades de información determinadas que han de explicitarse con anterioridad.

Personalmente creo que la armonización de estas dos verdades exige establecer un criterio sensato y realista del que podamos sacar el jugo a nuestras lecturas. Aunque parezca que no es así la producción editorial a la que tenemos acceso en España, en parte gracias a las bibliotecas públicas y sus redes, es vastísima y en cualquier caso mucho más amplia de lo que nuestra potencia lectora y nuestro tiempo es capaz de consumir. Con el libro electrónico esta dialéctica entre el producto y el consumidor se dispara a niveles que aun no podemos sospechar y que en un futuro vamos a tener de controlar, por desgracia con bastantes problemas. Otro asunto es el que cabe plantearse con respecto al consumo real de tanta información, el florecimiento de escritores, el publicar o morir que parece haberse radicalizado con la difusión de literatura en internet…

Pero eso son otros temas o digresiones de este tema y quizá hable de ellos en otra ocasión.

Charla de Ricardo Baeza-Yates: aprovechando las folksonomías

junio 1st, 2011 § Dejar un comentario

El pasado martes 31, en la tercera y última sesión del ciclo de conferencias del Master de Información y Documentación Científica hemos tenido el privilegio de contar con la presencia del chileno Ricardo Baeza-Yates, director de los laboratorios de Yahoo Search y hoy por hoy la máxima autoridad en materia de recuperación de información.

http://www.dcc.uchile.cl/~rbaeza/fotos/Ricardo-Ago07.jpgLa presentación ha girado en torno al fenómeno del crowsourcing centrado sobre todo en el uso de folksonomías como herramienta de trabajo y también como materia prima para llevar a cabo experimentos de RI. La minería de etiquetas, de texto y de consultas supone un campo de trabajo enorme y una oportunidad para aprovechar y reutilizar el contenido generado por la web 2.0.

Ricardo defiende la inteligencia colectiva o crowdsourcing apoyándose en la frase del periodista americano James Surowiecki: “bajo las circunstancias correctas los grupos son muy inteligentes”. Prueba de ello es la cola larga o long tail que ilustra el comportamiento y los intereses de las personas tanto masiva como minoritariamente (contenidos populares y no populares, respectivamente) Este patrón,  también reconocible en otras leyes (Zipf, Lokta, etc.), demuestra que el contenido no popular -los intereses o gustos extraños, los lugares no comunes- en la web es tan grande como el contenido popular (Shakira) y que hay un cierto equilibrio entre las pocas cosas que hacen muchas personas y las muchas cosas que hacemos todos. Un sistema de información que no se ocupe de la cola larga está olvidando los intereses de muchos usuarios. Por ello la cobertura inicial debe partir de la diversidad. Al respecto de la calidad no hay motivo de alarma: mucha cantidad de información buena o mala hace que el nivel de información buena sea alto.

Partiendo de estas premisas Baeza-Yates nos ha enseñado ejemplos, tanto en fase de experimentación como consolidados, de proyectos que se basan en la minería de etiquetas (Flickr, TagExplorer), de texto (Time Explorer) o de consultas para la recuperación de información enriquecida y/o para la toma de decisiones.

La minería de etiquetas utiliza herramientas semánticas como Wordnet o Wikipedia para extraer conocimiento de los metadatos de las fotografías (entre otros documentos). En estos trabajos se utiliza el etiquetado visual por parte del usuario (folksonomía pura) que incrementa la precisión de los resultados o la búsqueda facetada mediante datos de geolocalización de las fotos o rutas inferidas de conjuntos de fotografías.

En todo este proceso hay una contraposición/diálogo constante entre la inteligencia de la folksonomía y el algoritmo subyacente del sistema.

La minería de texto pretende llegar a niveles semánticos partiendo de niveles textuales (Texto ——> IR ——> NLP ——> Semántica) Esto se logra cruzando los metadatos de fuentes como Wikipedia con los datos textuales que componen los documentos y con apoyo de herramientas de procesamiento de lenguaje natural. Es decir, se identifican identidades a través de estos cruces de datos así como las relaciones que hay entre ellas (personas, lugares, fechas, etc). Ejemplos de aplicaciones basadas en minería de texto son Correlator y Time Explorer (un sorprendente sistema que busca entidades en base a predicciones realizadas por las personas y extrae información enriquecida para la toma de decisiones)

Por último, la minería de consultas usa las transacciones y las relaciones entre consultas de usuarios para modificar, reorientar o corregir las preguntas y también para inferir especializaciones, generalizaciones, paralelismos (tesauros),  distintas rutas de respuesta, desambiguación, definición de término (diccionarios) y otras operaciones. Mediante grafos se visualizan estas relaciones

Para Ricardo el tratamiento de los datos populares en el sentido folk, aunque supone un gran potencial de uso, no está exento de problemas:

-el rendimiento de estos sistemas se puede mejorar en el sentido de llegar a más información aunque con ello se pierda calidad

-la long tail implica un problema de evaluación que es generado por el propio caracter raro de los contenidos y su situación en la web

-agregación y personalización. Se debe equilibrar la investigación de los comportamentos de las personas desde estas dos perspectivas.

-el futuro pasa por equilibrar los problemas de privacidad, la contextualización y el uso de datos a gran escala

En el turno de preguntas han surgido cuestiones muy interesantes con respecto al papel de los motores de búsqueda: éstos, en ocasiones, sesgan los resultados de las limitaciones de la interfaz (diez resultados por pantalla de alguna forma ocultan el resto de documentos recuperados) El sistema alimenta ciertos comportamientos en las consultas que en general siguen aislando a esos usuarios de la long tail y favoreciendo a los consumidores de contenidos mayoritarios. Se ha de perseguir el equilibrio entre ambos sectores.

Otro factor de sesgo de los buscadores es el hecho de replicación de resultados que provoca una retroalimentación de los contenidos de forma que, dada una serie de consultas distintas aunque parecidas, los resultados son prácticamente siempre los mismos. En este aspecto también se intenta equilibrar la balanza

La reflexión final ha pasado a centrarse en el otro lado, en el del usuario: las consultas mejorarían si éste mejorara los planteamientos, porque el funcionamiento del sistema se regula tanto desde el sistema como desde la actuación de los usuarios como conjunto.

Charla de Luis Collado, director de Google Books y Google News en España y Portugal

mayo 20th, 2011 § Dejar un comentario

Siguiendo con las charlas/conferencias organizadas por el Master de Información y Documentación Científica hoy ha sido el turno de Luis Collado, director de Google Books y Google News en España y Portugal.

El representante en España de estos servicios de la empresa estadounidense ha venido a la UGR a despejar algunas dudas sobre la política de Google respecto a la digitalización de libros y, en menor medida, sobre el servicio de recolección de noticias que también ofrece el buscador.

Prácticamente hasta la mitad de la intervención Collado expuso una síntesis de los principales cambios que está experimentando la sociedad bajo la influencia de internet: de la plaza del pueblo hemos pasado a encontrarnos en la nube donde 2000 millones de usuarios desarrollan un papel activo de consumo, selección, edición y producción de contenidos frente a la actitud pasiva de hace algunos años. Precisamente ahora es la gran internet o la nube el elemento observador aunque mutante de todos estos acontecimientos. Frente a los que la conciben como un enorme depósito de basura de contenidos Collado compara Internet con una imagen absolutamente llena de detalles donde cada uno de los usuarios puede focalizar su atención y consumir los contenidos más satisfactorios a sus intereses o necesidades. Debajo de la foto que supone internet hay, sin embargo, mucha más información: la llamada internet invisible que alberga contenidos de todo tipo. Google, según su representante, se erige como un herramienta para filtrar todo ese contenido, extraerlo del fondo de la charca oscura cuyo fondo no vemos y convertirlo en accesible para todo el mundo (¿nos suena a algo a los bibliotecarios?) Esta misión de filtrado adquiere su máxima expresión en muchas de las herramientas más o menos implementadas que se han diseñado en el seno de Google, como es el caso de Google Fast Flip, un buscador de contenido de prensa. Pero mucho más significativamente la política de altruismo cultural se detecta en el depósito de libros que supone Google Books.

Este querer llegar a todo y a todos que persigue Google implica que el todo sea todo, es decir, lo que está y lo que no está en internet. Lo que no está en internet es sin ir más lejos toda la producción escrita que la humanidad lleva almacenando durante siglos, el contenido no nativo: libros, revistas, documentos antigüos, etc., que supone una fuente de conocimiento importantísimo parte del cual el buscador no ha querido dejar de ofrecer en parte alentado por su ingente aparato tecnológico. Mediante Google Books el usuario puede buscar, descubrir, hojear, comprar y leer: una emulación de las actitudes que adopta el cliente que entra en una librería. Llegado a este punto Collado echa por tierra la polémica nº 1 con respecto a este servicio: Google Books no permite el acceso gratuito y completo a los libros que digitaliza sino que tan sólo ciertas partes del libro están disponibles para su consulta. Se está por tanto persiguiendo un equilibrio entre el cumpliento de los derechos de autor (Google da opción de comprar el libro a la editorial correspondiente) y el acceso libre a los contenidos. Collado insiste para despejar sospechas más oscurantistas: los ingresos que genera Google llegan exclusivamente vía publicidad y nunca por la venta directa de los libros digitalizados.

Otros lab sobre los que trabaja la empresa en este campo revelan las inquietudes del buscador en la investigación sobre libros. Ejemplos: Books Ngram Viewer, que realiza un análisis de cualquier palabra a través de su frecuencia de aparición cronológica en los libros; el citado Google Fast Flip, etc.

A la hora de hablar de digitalización Luis Collado hace referencia a la potencialidad de su OCR para poder reconocer tipografías antiguas, a la indexación y a otras operaciones que hacen más complejo el proceso. También se alude a la conservación digital, un problema que preocupa enormemente a la empresa. Siguiendo con esta temática Luis alude a la profecía sobre el final del papel la cual niega rotundamente en favor de una complementación del libro digital, libro en papel, dispositivos, etc. Lo que sí cambia, sin embargo, es el proceso de lectura, afectada por la maldad del hipervínculo y caracterizada por ser menos secuencial (más picoteo, más microcontenidos) en relación a su análoga tradicional. La lectura de hoy permite discriminar contenidos y diferenciarlos escogiendo lo que se quiere y lo que no se quiere leer.

Casi en la finalización de la charla se habló del entorno actual de la web: el exceso de información al que nos sometemos actualmente contrasta con la brecha digital que aumenta entre quienes tienen y no tienen acceso a la tecnología. En ese sentido la posición de Collado es antideterminista: la tecnología es un medio, nunca un fin que no deje ver el contenido: la verdadera riqueza de la web.

Procesamiento del Lenguaje Natural para Sistemas de Información Geográfica: una reseña

mayo 19th, 2011 § Dejar un comentario

Fuente: http://www.clef-campaign.org/2008/working_notes/Perea-Ortega-paperGeoCLEF2008.pdf

En el marco de conferencias ofrecidas por el Master en Información y Documentación Científica de la UGR hoy hemos podido disfrutar de una interesante charla a cargo de Alonso Ureña López, profesor del Departamento de Informática de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Jaén y Presidente de SEPLN (Sociedad Española de Procesamiento del Lenguaje Natural).

Alonso comenzó su intervención demostrando que los buscadores convencionales, cuyos antecedentes encontramos en Salton y más tarde serán emulados por Google y otros motores similares, no identifican correctamente los términos geográficos de una consulta.  Partiendo de este inconveniente los Sistemas de Información Geográfica (GIR) deben solventar algunos problemas inherentes a la ambigüedad e imprecisión de las palabras. De entrada, términos ambigüos como Reading, ciudad del condado de Berkshire en Inglaterra y gerundio del verbo leer en inglés, están sujetos a la interpretación del buscador. Otros términos o conjuntos de términos, bien sea por ambigüedad (Córdoba) o por su imprecisión (north of Spain) también son elementos a tener en cuenta a la hora de recuperar información.

Estimulada por esas carencias la investigación puede apoyarse en técnicas de Procesamiento del Lenguaje Natural con el fin de reconocer y tratar las referencias geográficas en cualquiera de sus variantes. El trabajo de Alonso y su equipo pretende determinar la idoneidad de las técnicas de PLN a través de la evaluación de las mismas. Para ello han desarrollado un sistema de GIR que mediante la indización geográfica y textual de una base de conocimiento recolectada a través de Wikipedia y fuentes similares permite la detección y reconocimiento de entidades geográficas en las consultas. Implementa además una herramienta de traducción de modo que los resultados se amplíen al inglés.

Aspectos técnicos

El GIR propuesto por el profesor Ureña consta de dos etapas en su construcción: una etapa de indexado y una etapa de consulta. En la etapa de indexado se confeccionan el índice textual y el índice geográfico.
El primero sigue los pasos habituales de preparación de los textos (parseado, eliminación de stop words, steaming, etc.), ponderación de los términos, fichero inverso, etc.
El segundo índice recoge dedicadamente los términos geográficos para prepararlos de cara a la etapa de consulta. Será en esta fase donde se lleva a cabo un análisis sintáctico de la consulta geográfico-textual descomponiendo la misma en una sintaxis adecuada (del tipo qué-relación espacial-dónde. A continuación la pregunta es traducida para mejorar la precisión en el matching y realiza un reconocimiento de entidades y georrelaciones. Para lograr una expansión geográfica las consultas (algo así como un margen difuso que mejora las respuestas) se lleva a cabo una reformulación de la consulta normalmente mediante la adición de partes al conjunto. Para finalizar se realiza un filtrado de los documentos en base a esta última operación y se reordenan de nuevo los documentos

Al sistema resultante de estos procedimientos se le ha llamado SINAI-GIR. La herramienta alberga un módulo especialmente efectivo (GeoNer) en la detección y reconocimiento de entidades geográficas a través de recursos externos como Wikipedia o el diccionario geográfico Geonames

Más información:

Conferencias del Máster de Información Científica de la UGR.
http://fcd.ugr.es/pages/tablon/*/conferencias-actividades-y-otros-eventos/2011/05/12/conferencias-master-en-informacion-y-documentacion-cientifica

SINAI-GIR System. University of Jaén at GeoCLEF 2008. Participación del grupo de investigación SINAI en el foro de Cross-Language Evaluation Forum GeoCLEF y descripción de la herramienta SINAI-GIR
http://www.clef-campaign.org/2008/working_notes/Perea-Ortega-paperGeoCLEF2008.pdf

GeoNer: un reconocedor de entidades geográficas para inglés basado en GeoNames y Wikipedia

Descripción de GeoNer, módulo semántico de SINAI-GIR que reconoce entidades geográficas a partir de GeoNames y Wikipedia

http://www.sepln.org/revistaSEPLN/revista/43/articulos/art4.pdf

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